dimecres, 5 d’octubre del 2022

Carta a profe de inglés

José Ignacio del Barco, esta carta es para ti. Segundo de bachiller fue una época bastante confusa para mi, y de muchos cambios. 

No sabía a ciencia cierta qué carrera quería hacer, aunque a decir verdad directamente no tenía ni idea de qué hacer con mi vida en general. Todo me pasaba como si yo fuese una piedra dejándose llevar por la corriente de un río, sin tomar las riendas de nada, simplemente yendo donde me tocase ir y ya. Pero segundo de bachiller suponía el final de todo eso. Todos los amigos que habíamos estado juntos desde la ESO nos separaríamos para estudiar distintas carreras, algunos incluso yéndose a otros países. Teníamos que afrontar que ese año que nos quedaba, ese año lleno de dudas, frustración e incertidumbre, sería el último que pasaríamos juntos. Todo mientras sacábamos los estudios, faltaría más. 

Pero bueno, estoy seguro de que eso ya lo sabes perfectamente, al fin y al cabo nos tuviste que aguantar por aquel entonces. Sin embargo, tus clases no se sentían nunca como “una más”, como otra piedra en las pesadas mochilas que ya llevábamos. Para nada, tus clases eran un momento de relax, una calma entre todo el caos que era nuestra vida por aquel entonces. Por supuesto, eso no quiere decir que no aprendiéramos cosas contigo, en absoluto. Recuerdo perfectamente descubrir palabras nuevas gracias a los crucigramas que hacíamos a menudo y pedirte consejo con expresiones que en aquel momento no conocía bien del todo. 

Voy a ser franco, lo pasé muy mal durante el bachillerato en general, pero mirando atrás tus clases siguen evocándome la misma paz y seguridad que me aportaban en aquel momento. Recuerdo con mucho cariño las distintas actividades que nos proponías hacer para evitar caer en la monotonía y por supuesto conservo con muchísimo cariño la nota de despedida grupal que hicimos entre todos el último día. Ahora mismo estoy estudiando para convertirme en profesor, al igual que tú. 

No seré profe de inglés (en un principio), pero si logro impartir clase siempre siempre siempre siempre será con la intención de que mis sesiones sean tan amenas, cercanas, divertidas e instructivas como las tuyas. No sé si podré conseguirlo porque sigo siendo bastante desastre y me dejo llevar demasiado, pero que no te quepa duda que lo intentaré jaja 

Con mucho cariño, 

Rubén.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada