Querida mamá, si no fuera por tu insistencia yo no estaría aquí empezando el master para ser profesora en secundaria. Siempre supimos que lo haría y al fin llegó el momento. Parece que en nuestra familia la vocación va en la sangre ya que somos pocos los nietos que no nos dedicamos a la docencia. y no es solo por el ejemplo que he visto en vosotras sino porque algo por dentro me mueve a ayudar como vosotras habéis ayudado. Porque es así como me habéis enseñado a ver la docencia: ayudar a muchas personas a encontrar su camino hacia la felicidad. Por supuesto tienen que aprender conocimientos, pero está en vuestras manos animar a cada uno a saber que no tiene las mismas competencias que su compañero de al lado, y no por ello es mejor o peor persona ni mas o menos feliz.
Recuerdo cuando era pequeña y la abuela me llevaba a la escuela. Me encantaba ser la nieta de Isabelita porque todo el mundo hablaba maravillas de ella. Al parecer enseñó a leer a medio pueblo (pues era maestra de primaria e infantil y ese era su objetivo) pero cada persona lo vivía de una manera diferente. Ella creaba vínculo con el niño, parecía que aprendían a leer los dos a la vez y la victoria era mucho mayor cuando lo conseguían.
Poco a poco pasé de ser la nieta de Isabelita a la hija de Mavi, porque es así como he crecido, siendo mi madre y mi abuela “personajes públicos”. Me encantaba ir a tus clases y ver como hacías pensar a los niños, cómo siendo tan pequeños elegían al encargado de la clase y este tenía una gran responsabilidad. Sin que se dieran cuenta ya les estabas preparando para vivir en sociedad y ejercer una ciudadanía democrática. Esto poco a poco ha ido calando dentro de mi. Espero algún día poder tener alumnos que me hagan sentir tan orgullosa como los vuestros. Todos han tenido siempre palabras de fascinación hacia vosotras y esto, claramente, no es debido a que hayáis enseñado muchísimo en ninguna materia, sino que habéis tenido un corazón gigante para acoger a todos vuestros alumnos. Habéis sido capaces de leer entre líneas y empatizar con cada situación que se os ha presentado. Habéis querido querer a cada uno y habéis enseñado a reflexionar, que al fin y al cabo es una de las cosas mas importantes de la vida.
Seguramente mis clases sean muy distintas a las vuestras, dado que la materia es diferente, pero intentaré aplicar la filosofía de trabajo en equipo que he visto en vosotras. Ojalá consiga enseñar la tolerancia, la cooperación y la solidaridad entre las personas. Ojalá el dialogo y el respeto sean los protagonistas de mis clases, y ojalá la manera en la que les enseñe mi materia les ayude a encontrar su hueco en una sociedad que evoluciona a ritmo frenético. Gracias de corazón por todo lo que me habéis enseñado con vuestro ejemplo.
Con mucho amor, vuestra hija y nieta.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada