Querido Emili,
Estuve varios años dando clase de matemáticas contigo en el IES Maria
Enríquez de Gandia, fueron 3 cursos, desde 2001 hasta la selectividad en 2004. Creo que desde
entonces no nos hemos vuelto a ver. No se si te acordarás de mi historia personal, pero vista en
perspectiva ha sido bastante peculiar, ya que por circunstancias de la vida cursé cada año de la
E.S.O. en un instituto diferente, hasta que me quedé en el Maria Enriquez los 3 últimos años.
Como te imaginarás, debido a este baile de institutos he tenido muchísimos profesores en todas las
materias. Sin embargo, el mejor recuerdo lo tengo de ti.
Asimilé el temario con facilidad y conseguí entender los conceptos en profundidad, años después
todavía recuerdo y utilizo las técnicas que aprendimos contigo. La naturalidad con la que explicabas
matemáticas y lo claras que eran tus deducciones y tus desarrollos hacían que todo pareciera
realizable, alcanzable y entendible. He seguido estudiando, tengo una ingeniería, y llevar los
conceptos matemáticos tan claros me ha ayudado muchísimo en ámbitos académicos e incluso
laborales, la verdad es que hiciste un buen trabajo.
Me acuerdo perfectamente de como el interés y la facilidad que tenía en las ciencias fueron
potenciados por tus clases de matemáticas cuando llegué al Maria Enríquez en cuarto de la ESO.
Y todavía puedo recordar el día del verano de ese año en el que tuve que decidir en que Bachillerato
me quería matricular (Científico-técnico, Artístico, Historia, Biología…), una tarde tuve una especie
de revelación en la que pensé “Yo quiero más Matemáticas como las que me ha enseñado Emili, me
encantan las ciencias, sin duda voy a matricularme en el cientifíco-técnico”. Y esa decisión fue la
que más tarde me encaminó hacía una ingeniería y definió mi ámbito profesional.
Te escribo porque ahora, después de una ingeniería, mucho estudio musical autodidacta,
temporadas en el extranjero, un negocio propio y varios años en el mercado laboral como ingeniero
empiezo a estudiar el máster de profesorado en educación secundaria y la verdad es que el profesor
que tengo en mente ser es una imagen tuya. Espero ser por lo menos la mitad de bueno que tú
transmitiendo conocimientos y te aseguro que robaré alguna de tus bromas para hacerlo todo más
fácil.
Ojalá que pasen los años y la gente hable de mi como lo hacíamos de ti, sería señal de que lo estoy
haciendo bien.
Eso es todo, espero que estés jugando al Dominó en el bar del pueblo como nos decías y que hayas
seguido inspirando a los chavales de Gandia, te mando un abrazo.

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