Querida Elisabeth,
Hace unos días, a mí y a mis compañeros del máster de profesorado, nos encargaron una tarea que consistía en escribir una carta al profesor/a que más nos haya marcado durante toda nuestra etapa académica. Como podrás imaginar al leer estas palabras, esa persona eres tú.
Desde el momento que finalicé mis estudios de grado y decidí estudiar el máster de profesorado para, en un futuro dedicarme a la docencia, he pensado en tu profesionalidad como docente, de manera que eres toda una referencia para mí en ese aspecto.
Aún recuerdo el primer día de clase de matemáticas en 1º de ESO. Estábamos todos muy nerviosos porque ya nos habían hablado de ti compañeros y amigos que ya habían pasado por ti años atrás. Ellos, nos advirtieron de la dureza de tus clases, de la cantidad de ejercicios que solías poner todos los días y de muchas cosas más. En resumen, según los comentarios de otros alumnos, eras la profesora más dura del instituto.
Todos tuvimos esa sensación cuándo te marchaste de clase el primer día, después de haber llenado la pizarra de números una y otra vez y de mandarnos una lista interminable de ejercicios para hacer en casa. No obstante, llegado el primer examen, toda la clase nos dimos cuenta de que no necesitábamos estudiar, ya que cualquier ejercicio que se nos planteara lo sabíamos resolver sin problemas debido a la práctica que habíamos realizado día tras día.
A partir de ese momento nuestra actitud en clase cambió, puesto que nos dimos cuenta de que no eras tan mala profesora como algunos decían. Ya que nos demostraste que con trabajo duro y constancia se podía conseguir cualquier cosa. Además, a medida que pasaban las clases, la relación, alumnos/profesor iba mejorando, teniendo cada vez más confianza y consecuentemente un mejor ambiente dentro de clase.
Es por eso que tú marcaste mucho mi etapa en el instituto, ya que contigo empezamos en 1º de ESO y contigo terminamos el bachillerato preparándonos para la PAU. Y es por eso que te quiero agradecer todo lo que has sido capaz de transmitirnos durante esos años. Tu constancia, tu buen carácter, la confianza depositada en nosotros y tu vocación por enseñar hacen que tanto yo como mis compañeros tengamos muy buen recuerdo de nuestra etapa en el instituto.
Por último, pero no menos importante, me gustaría decirte, que para mí te has convertido en un ejemplo a seguir debido a tu profesionalidad docente. Espero algún día ser capaz de transmitir todo lo que tú nos has enseñado.
Muchas gracias por todo.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada